El control del conocimiento avanzado y superior.- Ha nacido una nueva forma de controlar al hombre que usa, practica y ejerce el capital de trabajo e intelectual y su potencial humano. Se busca dominarlo a través del conocimiento, por medio de la difusión de información de manera compartimentada y fragmentada; la transferencia de tecnologías y aplicaciones con escaso, a veces obsoleto y limitado valor de uso; finalmente la transmisión de conocimientos a terceros con un escaso valor para mejorar la productividad del trabajo o quehacer. Los gestores son hombres con inteligencia superior muy desarrollada. La consigna es: “Aquello que no sirve y no produce amenazas a los intereses nuestros, se puede transferir y transar a cambio de algo”.
No olvidemos que toda profesión o quehacer productivo del hombre está compuesto de dos elementos unidos y trabados: una verdad teórica y una aplicación práctica. La verdad teórica suele marchar y cambiar más rápidamente que la segunda. La explicación está en que el hombre busca siempre con afán diseñar nuevas configuraciones mentales y conceptuales. La técnica muy pronto se convierte en una rutina e inauténtica en relación con los progresos de la ciencia . Sólo una actitud abierta de constante renovación, autocrítica y de reflejo en los grandes maestros contribuirá al desarrollo de la cultura y del quehacer del hombre.
Aquellos que han desarrollado una inteligencia superior, saben que la información y el conocimiento tienen un valor incalculable. Se dieron cuenta que estos tres elementos (inteligencia, conocimiento, información útil) otorgan las condiciones para ejercer el control del hombre y por ende alcanzar el poder.
La cuestión es que sólo se transfiere lo que ha dejado de ser útil para aquellos con inteligencia superior. Sólo difunden lo que no tiene valor y aquello que no presenta amenaza para sus intereses. Así pueden controlar o dominar a otros seres humanos. Pues, estos entregan conocimiento e información en forma medida y controlada. Hoy resulta un excelente negocio vender conocimientos, tecnologías e información que tienen un valor escaso.
Son “productos” transitorios. No perduran en el tiempo. Muy luego quedan obsoletos. Así nuevamente entregan “nuevos conocimientos” de manera de renovar lo existente y colocar otros satisfactores a disposición.
Hay que desarrollar inteligencia que esté al servicio del hombre y no para servirse del hombre. Hay que desarrollar inteligencia que nos coloquen en la mejor posición para explotar la convergencia entre la información y la obtención de nuevos conocimientos.
Las actividades humanas requieren de hoy de hombres generalistas más que especialistas con conocimientos sin una base sólida que los sustente. Los generalistas harán lo que los especialistas no pueden: crear y usar conocimiento y desarrollar inteligencia superior.
Sin duda que se requieren personas especialistas pero no todos podemos transitar por esa vía. Es necesario que las personas tengan visión, conocimientos aplicables y teóricos, habilidades y destrezas; conductas inteligentes.
Hay personas que se pasan la vida estudiando y adquiriendo conocimientos. Coleccionan diplomas y títulos. ¿De que sirve esto si no se tiene la capacidad de aplicar? Transformar el conocimiento en acción es quizás la capacidad más difícil de adquirir para quienes trabajan en disciplinas prácticas.
Este alcance pretende alertar a los responsables de la gestación y transmisión de conocimiento de aquellos que obstaculizan y entraban los mecanismos para alcanzar el conocimiento avanzado y superior. De ahí que es necesario protegerse de aquellos que buscan controlar a otros seres humanos. Debemos estar atentos a los acontecimientos.












